En pocas palabras
¿En qué consiste?
La frecuencia, la consistencia y la duración importan, pero también si ocurre de noche, tras comer, con urgencia o después de antibióticos o viajes. Estos datos orientan mejor que una lista aislada de alimentos.
Según el caso pueden ser útiles análisis de sangre y heces, serología de celiaquía, colonoscopia u otras pruebas. No todas son necesarias desde el inicio.

