En pocas palabras
¿En qué consiste?
La lactosa es el azúcar natural de la leche. Para absorberla necesitamos lactasa, una enzima del intestino delgado. Cuando su actividad es insuficiente, parte de la lactosa llega al colon y puede producir gas, distensión, dolor o diarrea.
Los síntomas y su intensidad dependen de la cantidad ingerida y de la tolerancia individual. La historia clínica, una retirada y reintroducción bien planteadas y, cuando aporta información útil, la prueba de aliento ayudan a evitar diagnósticos y dietas restrictivas innecesarias.

