En pocas palabras
¿En qué consiste?
El intestino irritable puede alterar la sensibilidad y el movimiento intestinal. Los síntomas son reales y pueden variar con las comidas, el sueño, el estrés, las infecciones previas y otros factores.
El diagnóstico se apoya en un patrón clínico compatible. No siempre requiere muchas pruebas: se seleccionan según la edad, la evolución y la presencia de señales de alarma.

